Ni la guerra, ni las bombas, detuvieron este viernes la marcha del Día de Al Quds (Jerusalén) en Teherán, donde miles de personas, entre ellas altos cargos del país, desafiaron las amenazas de Israel y se movilizaron por el centro de la capital, pese a registrarse una explosión cerca del recorrido.
Entre los asistentes se encontraban el Presidente iraní, Masud Pezeshkian; el jefe del Poder Judicial, Gholam-Hossein Mohseni Ejei; el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Ali Larijani; y el ministro de Exteriores, Abás Araqchí.
Así, los dirigentes iraníes desafiaron a Israel y EE.UU., que han matado a numerosos altos cargos en la guerra, entre ellos el líder supremo Alí Jameneí.
Según medios del país, Pezeshkian recorrió sin guardaespaldas parte del trayecto entre consignas de "Muerte a Israel" y "Muerte a Estados Unidos".
EFE